La respuesta corta: «sin azúcar añadida» quiere decir que durante la elaboración no se agregaron azúcares, y para la NOM-051 eso incluye miel, jarabes y jugos de fruta. El producto puede conservar los azúcares propios de la fruta o la leche y puede llevar un endulzante. «Sin azúcar» es más estricto: exige menos de 0.5 g de azúcar por porción.
Estás frente al anaquel con dos frascos de mermelada en la mano. Uno dice «sin azúcar añadida»; el otro, «reducida en azúcar». La pregunta obvia es cuál tiene menos azúcar, y ninguna de las dos frases la contesta por sí sola. La respuesta está en la parte de atrás, en la tabla nutrimental y en la lista de ingredientes, y para leerlas conviene saber qué permite decir la norma mexicana con cada frase.
¿Qué significa «sin azúcar añadida»?
La NOM-051, la norma de etiquetado de alimentos y bebidas en México, separa tres conceptos que en la plática diaria se mezclan:
- Azúcares: todos los monosacáridos y disacáridos que hay en el alimento, incluidos los de la fruta y los de la leche.
- Azúcares libres: los que agrega el fabricante, más los que vienen de forma natural en la miel, los jarabes y los jugos de frutas u hortalizas.
- Azúcares añadidos: los azúcares libres que se agregan durante la elaboración.
Con esas definiciones, «sin azúcar añadida» habla del proceso. Al producto no se le agregó azúcar de mesa ni sus primos: miel, jarabe de agave, jarabe de maíz, jugo concentrado. La frase no dice nada de los azúcares que ya traían los ingredientes.
Por eso una mermelada sin azúcar añadida sigue teniendo los azúcares de la fruta con que se hizo, y su renglón de azúcares en la tabla difícilmente marca cero. Las de MermeLov son sin azúcar añadida y endulzadas con alulosa; la de mango con menta conserva los azúcares propios del mango, y su tabla nutrimental viene impresa en la etiqueta para que los cuentes.
Si el frente dice «sin azúcar añadida», busca también con qué se endulzó. Puede ser un endulzante de alta intensidad, un poliol o un azúcar raro como la alulosa, y cada uno se comporta distinto; los comparamos en endulzantes para diabéticos.
¿Sin azúcar vs sin azúcar añadida: cuál es la diferencia?
La NOM-051 manda que toda declaración sobre propiedades nutrimentales se sujete a la NOM-086, la norma de los alimentos con modificaciones en su composición. Para el azúcar, esa norma define solo dos frases, «sin» y «reducido», y no permite usar términos descriptivos distintos a los que define. Así queda cada frase que vas a encontrar:
| Frase en el empaque | Qué exige | Dónde está |
|---|---|---|
| Sin azúcar | Menos de 0.5 g de azúcar por porción | NOM-086, numeral 7.9.1 |
| Reducido en azúcar | Al menos 25% menos azúcar que el alimento original o uno similar, y declarar la cantidad de azúcar por porción | NOM-086, numerales 7.9.2 y 11.6 |
| Sin azúcar añadida | Que no se agregaron azúcares durante la elaboración; puede tener azúcares propios de sus ingredientes | NOM-051, definiciones 3.5 y 3.6 y numeral 6.2 |
| Bajo en azúcar | No está definida en la NOM-086 | NOM-086, numeral 11.11 |
La diferencia de fondo: «sin azúcar» se mide en el producto terminado y no importa de dónde venga el azúcar, mientras que «sin azúcar añadida» describe qué se le puso al hacerlo. Un yogur natural o una mermelada de fruta pueden ser sin azúcar añadida y aun así tener azúcar, la de la leche o la de la fruta. Para presumir «sin azúcar», en cambio, el producto tiene que quedar por debajo del límite de la tabla, venga de donde venga su azúcar.
¿Cuánta azúcar tiene una mermelada común?
En su estudio de mermeladas publicado en enero de 2020, PROFECO midió entre 45.8 y 65.9 g de azúcares por cada 100 g en las mermeladas de fresa que analizó, sin contar las que se anunciaban sin azúcar. No es casualidad: la norma mexicana de la mermelada de fresa, de 1982, pide prepararla con fruta y azúcar en proporción de 40 a 60. Si tu pregunta es qué mermelada elegir con diabetes, la contestamos en mermelada para diabéticos.
El mismo estudio dejó una advertencia que vale la pena recordar. Algunas mermeladas que decían no tener azúcar no llevaban azúcar de caña, pero sí jugos o jarabe de agave, es decir, otros azúcares. PROFECO recomendó leer la etiqueta completa antes de confiar en la frase del frente.
¿Cómo leer la tabla nutrimental?
La NOM-051 fija qué va en la tabla y en qué unidades. Todo se declara por cada 100 g, o 100 ml en las bebidas, y la energía también por el contenido total del envase. La porción es opcional: si el fabricante la declara, ahí ves cuánto aporta lo que de verdad te sirves.
Dentro de los hidratos de carbono disponibles hay dos renglones que conviene leer juntos. «Azúcares» son todos los que tiene el producto; «azúcares añadidos», solo los que se agregaron. La resta entre los dos te dice cuánto viene de los propios ingredientes. La norma pide que los azúcares añadidos vayan en negritas, igual que la energía, la grasa saturada, las grasas trans y el sodio. La fibra dietética tiene su propio renglón y no cuenta dentro de los hidratos de carbono disponibles.
Si el producto lleva alulosa o eritritol, la NOM-051 les asigna 0 kcal por gramo para calcular la energía de la etiqueta; explicamos qué significa eso en qué es la alulosa. Si vives con diabetes, pídele a tu médico o nutriólogo que te diga cuántos hidratos de carbono te tocan por comida: con ese número, la tabla se vuelve mucho más útil.
¿Qué dice la lista de ingredientes?
Los ingredientes van en orden de mayor a menor cantidad, así que lo primero de la lista es lo que más hay. Desde la modificación de 2020, los azúcares añadidos se agrupan: la etiqueta escribe «azúcares añadidos» y, entre paréntesis, cuáles son. El manual de la NOM-051 que publicó COFEPRIS trae un ejemplo de galletas con naranja que dice «Azúcares añadidos (azúcar estándar, 2% jugo de naranja)». El jugo entra en el grupo.
¿Qué son los sellos de advertencia?
Son los octágonos negros del frente del empaque. La NOM-051 define cinco sellos de advertencia: exceso calorías, exceso azúcares, exceso grasas saturadas, exceso grasas trans y exceso sodio, que van en la esquina superior derecha y en ese orden. Aparte hay dos leyendas, «contiene edulcorantes, no recomendable en niños» y «contiene cafeína, evitar en niños».
Para alimentos sólidos, la norma pone estos límites por cada 100 g de producto:
| Sello | Aparece cuando |
|---|---|
| Exceso calorías | La energía llega a 275 kcal o más |
| Exceso azúcares | 10% o más de la energía viene de azúcares libres |
| Exceso grasas saturadas | 10% o más de la energía viene de grasas saturadas |
| Exceso grasas trans | 1% o más de la energía viene de grasas trans |
| Exceso sodio | Hay 1 mg de sodio o más por cada kcal, o 300 mg o más |
Las bebidas tienen límites propios, más bajos en calorías. Fíjate en que el sello de azúcares se mide como proporción de la energía, no en gramos: en un producto con muy pocas calorías, una cantidad pequeña de azúcar libre basta para llegar al 10%.
¿Por qué un producto puede no llevar sellos?
Que un empaque no tenga sellos no quiere decir que no tenga azúcar. Hay tres razones posibles, y conviene distinguirlas.
La primera es la obvia: el producto no rebasa ninguno de los límites de la tabla.
La segunda es el calendario. La norma entró por fases, y un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de julio de 2025 alargó la segunda hasta el 31 de diciembre de 2027. Mientras dure, el sello de azúcares solo se evalúa si al producto se le agregaron azúcares, y en ese caso también el de calorías. Si se le agregaron grasas, se evalúan las grasas saturadas, las trans y las calorías; si se le agregó sodio, solo el sodio. El manual de COFEPRIS lo muestra en un ejemplo, donde deja sin calcular las grasas y el sodio «a razón de que no son nutrimentos añadidos».
Según el mismo acuerdo, a partir del 1 de enero de 2028 empieza la tercera fase: si el producto tiene añadidos azúcares, grasas o sodio, se evaluarán todos los sellos de la tabla.
La tercera es una excepción. La NOM-051 deja fuera del etiquetado frontal a los aceites y grasas, al azúcar, a la miel, a la sal yodada y a las harinas de cereal. Un frasco de miel no lleva el sello de exceso azúcares, aunque para la misma norma sus azúcares cuenten como azúcares libres.
¿Cómo leer etiquetas NOM-051 en cinco pasos?
- Mira el frente. Cuenta los sellos y busca las leyendas de edulcorantes o cafeína. Si no hay sellos, recuerda que puede ser por cualquiera de las tres razones de arriba.
- Lee la frase y busca su respaldo. Según la NOM-086, «sin azúcar» exige menos de 0.5 g por porción y «reducido en azúcar», al menos 25% menos que el original; «sin azúcar añadida» solo garantiza que no se agregaron azúcares.
- Voltea a la lista de ingredientes. El orden te dice de qué hay más. Busca el grupo «azúcares añadidos» y revisa que no aparezcan miel, jarabes o jugos por otro lado.
- Compara la tabla por 100 g. Es la medida que todas las etiquetas deben traer, así que te permite comparar marcas aunque declaren porciones distintas. Lee azúcares y azúcares añadidos juntos, y luego los hidratos de carbono disponibles.
- Ajusta a lo que te sirves. Si el fabricante declara la porción, úsala; si no, haz la cuenta con los gramos que de verdad vas a comer.
Para cerrar la duda de los dos frascos del principio: el que dice «reducida en azúcar» tiene que declarar cuánta azúcar trae por porción, y el que dice «sin azúcar añadida» solo te asegura que no le agregaron. Compara los dos en el renglón de azúcares por cada 100 g: ese número ya suma los azúcares de la fruta y los que se hayan agregado.
Preguntas frecuentes
¿Sin azúcar añadida quiere decir que no tiene azúcar?
No necesariamente. Quiere decir que no se le agregaron azúcares al elaborarlo; la fruta, la leche o los cereales conservan los suyos, y la tabla nutrimental los marca en el renglón de azúcares. Si buscas un producto con poco azúcar en total, revisa ese renglón y no solo la frase del frente.
¿Un producto sin azúcar añadida puede tener sellos de advertencia?
Sí. Mientras dure la segunda fase de la NOM-051, hasta el 31 de diciembre de 2027, los sellos de azúcares y de calorías se evalúan cuando se agregan azúcares, pero un producto con grasas o sodio añadidos puede llevar los sellos de grasas, de calorías o de sodio. Con el calendario vigente, desde 2028 cualquier azúcar, grasa o sodio añadido obliga a evaluar todos los sellos.
¿Por qué la miel no lleva sellos de advertencia?
Porque la NOM-051 exceptúa del etiquetado frontal a la miel, al azúcar, a los aceites y grasas, a la sal yodada y a las harinas de cereal. Eso no quiere decir que la miel tenga poca azúcar: para la misma norma, sus azúcares cuentan como azúcares libres.
¿Dónde veo los azúcares añadidos en la etiqueta?
En la tabla nutrimental, dentro de los hidratos de carbono disponibles, hay dos renglones: azúcares y azúcares añadidos, y el segundo va en negritas. En la lista de ingredientes, la NOM-051 pide agruparlos con las palabras «azúcares añadidos» seguidas, entre paréntesis, de cuáles son.
Fuentes
- Secretaría de Economía y Secretaría de Salud, Modificación a la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, Diario Oficial de la Federación, 2020
- Secretaría de Salud, NOM-086-SSA1-1994, Alimentos y bebidas no alcohólicas con modificaciones en su composición, Diario Oficial de la Federación, 1996
- Secretaría de Economía y COFEPRIS, Acuerdo por el que se amplía el plazo de la segunda fase de la NOM-051, Diario Oficial de la Federación, 2025
- COFEPRIS, Manual de la Modificación a la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, 2020
- PROFECO, Estudio de calidad de mermeladas y cajetas, Revista del Consumidor, 2020
Contenido informativo. No sustituye la consulta con tu médico o nutriólogo.