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¿La mermelada es saludable? Lo que aporta una cucharada y cuánto azúcar tiene

Equipo MermeLov · · 8 min de lectura

La respuesta corta: depende de cuánta comas y de cuánta azúcar añadida traiga el frasco. Una mermelada tradicional es casi mitad azúcar: una cucharada de 20 g aporta unas 56 kcal y 9.7 g de azúcares, según el USDA, y conserva poco de la vitamina C y la fibra de la fruta. Las versiones sin azúcar añadida tienen mucho menos azúcar, aunque llevan endulzante y duran menos abiertas.

Frasco de mermelada MermeLov de berries con chai sobre una bolsa de manta, rodeado de frambuesas, zarzamoras, moras azules, anís estrella, canela y cardamomo

Cincuenta y seis kilocalorías y casi diez gramos de azúcares. Eso trae una cucharada de 20 g de mermelada tradicional según la ficha 169641 de FoodData Central, la base de datos de alimentos del USDA. Con ese número en la mano, la pregunta de si la mermelada es saludable deja de ser de fe y se vuelve de cuentas: cuánto te sirves, qué tanto de eso es azúcar añadida y qué queda de la fruta después de la olla.

¿La mermelada es saludable o es comida chatarra?

Ni una cosa ni la otra. «Chatarra» es una palabra de la plática, no una categoría de la etiqueta, y lo que sí se puede medir es cuánta azúcar trae el frasco. Una mermelada tradicional se hace con fruta y mucha azúcar: la norma mexicana de la mermelada de fresa, de 1982, pide prepararla en proporción de 40 de fruta por 60 de azúcar, como recuerda PROFECO en su estudio de mermeladas de 2020. En ese mismo estudio, casi todas las mermeladas de fresa con azúcar que analizó marcaron entre 37 y 66 g de azúcares por cada 100 g.

Así que la respuesta honesta depende de la cucharada. Una porción medida, en un desayuno donde lo demás es comida sencilla, cabe sin drama. El frasco que se va en una semana untado a cucharadas grandes en pan blanco es otra historia, y no por la fruta.

¿Qué dice la tabla nutricional de la mermelada?

Esta es la tabla nutricional de la mermelada tradicional (la ficha genérica «jams and preserves», sin fruta específica) que publica el USDA en FoodData Central. La columna de la derecha usa la misma base, que toma una cucharada como 20 g:

NutrimentoPor 100 gPor cucharada (20 g)
Energía278 kcal56 kcal
Hidratos de carbono68.9 g13.8 g
Azúcares48.5 g9.7 g
Fibra dietética1.1 g0.2 g
Proteína0.4 g0.1 g
Vitamina C8.8 mg1.8 mg
Potasio77 mg15 mg

Casi toda la energía viene del azúcar. La grasa es prácticamente cero, la proteína también, y la fibra y las vitaminas aparecen en cantidades pequeñas. Si comparas con tu propio frasco, recuerda que esta es una ficha promedio de Estados Unidos y que cada marca y cada fruta cambian los números.

¿Cuáles son los beneficios de la mermelada y qué pierde la fruta al cocerse?

Empecemos por lo que sí le queda. La mermelada guarda el sabor y el color de la fruta durante meses, te deja comer mango o zarzamora fuera de temporada y le da gusto a un pan integral o a un yogur natural que solos se te harían cuesta arriba. Conserva parte de los minerales de la fruta, como el potasio, y la pectina, que es la fibra soluble que la hace cuajar.

Lo que pierde se ve en la vitamina C. El mismo USDA registra 58.8 mg de vitamina C por cada 100 g de fresa cruda y 8.8 mg en la mermelada tradicional. Parte de esa caída es dilución, porque en el frasco la fruta comparte espacio con el azúcar. La otra parte es el calor: una revisión publicada en 2007 en el Journal of the Science of Food and Agriculture encontró que el primer tratamiento térmico de frutas y verduras procesadas hace perder nutrimentos solubles en agua y sensibles al oxígeno, como la vitamina C y las del complejo B.

La fibra sigue un camino parecido. La fresa cruda tiene 2.0 g por cada 100 g y la mermelada, 1.1 g, según las dos fichas del USDA. En una cucharada eso son 0.2 g, frente a los al menos 25 g diarios de fibra que la OMS recomienda a partir de los 10 años. La pectina ayuda a la textura del frasco; a tu cuota de fibra del día, poco.

¿Por qué el azúcar añadido es lo que hay que vigilar?

Porque es lo que más pesa en el frasco y lo que la OMS pide limitar. Su nota sobre alimentación sana recomienda que los azúcares libres no pasen del 10% de las calorías del día, unos 50 g para alguien que come alrededor de 2,000 kcal, y señala que bajar a 5% o menos, unos 25 g, puede traer beneficios adicionales. Los azúcares libres son los que se agregan al cocinar o fabricar un alimento, más los de la miel, los jarabes y los jugos de fruta.

Haz la cuenta con la cucharada de la tabla. En una mermelada tradicional, hecha con más azúcar que fruta, casi todos esos 9.7 g son añadidos: cerca de una quinta parte del límite de 50 g y casi 40% del ideal de 25 g. Dos cucharadas en el pan del desayuno suman 19.4 g, casi 80% del margen ideal del día, antes de que llegue el café con azúcar.

La norma mexicana de etiquetado lo traduce en sellos. Para alimentos sólidos, la NOM-051 pone el sello EXCESO AZÚCARES cuando 10% o más de la energía viene de azúcares libres y EXCESO CALORÍAS desde 275 kcal por cada 100 g. Con los números del USDA, una mermelada tradicional saca alrededor de 70% de su energía de azúcares y queda apenas arriba del umbral de calorías.

¿Cómo leer la tabla nutrimental y la lista de ingredientes del frasco?

Voltea el frasco y empieza por la lista de ingredientes. Van de mayor a menor cantidad, así que si el azúcar aparece antes que la fruta, ya sabes qué hay más en el frasco. Desde 2020 la NOM-051 pide agrupar los azúcares añadidos bajo esas mismas palabras, con cada uno entre paréntesis; ahí pueden aparecer jarabe de maíz, jarabe de agave o jugo concentrado aunque el frente diga otra cosa.

Luego pasa a la tabla. Todo viene por cada 100 g, y eso te deja comparar marcas aunque cada una declare una porción distinta. Lee juntos dos renglones: «azúcares», que suma los de la fruta y los agregados, y «azúcares añadidos», que van en negritas. La diferencia entre los dos te dice cuánto puso la fruta.

Por último, busca las leyendas del frente. Si dice «sin azúcar añadida» o «reducida en azúcar», cada frase significa algo distinto, y lo explicamos con calma en sin azúcar añadida: qué significa.

¿Qué mermelada tiene menos azúcar?

Las que no llevan azúcar añadida y se endulzan con otra cosa. El estudio de PROFECO lo deja claro con mermeladas de fresa del anaquel mexicano:

Tipo de mermelada de fresa (PROFECO, 2020)Azúcares por 100 g
Tradicional con azúcar37 a 66 g, casi todas
Con jarabe de agave o con jarabe de maíz y stevia37.6 a 38.2 g
Sin azúcar o con edulcorante2.3 a 7.3 g

De ahí salen tres lecciones para elegir. Un porcentaje de fruta alto ayuda poco si la receta sigue llevando azúcar: la que más fresa declaraba, 62%, tenía 42.5 g de azúcares, y una con 41.9% de fresa tenía 36.8 g. Cambiar el azúcar de caña por jarabe de agave o de maíz baja menos de lo que el frente promete, porque esos jarabes también son azúcares libres. Y las versiones sin azúcar añadida conservan los azúcares propios de la fruta, por eso su renglón no marca cero.

Si la pregunta es qué mermelada es más saludable, ese último grupo es el que menos azúcar trae, con dos contrapartidas que conviene saber antes de llenar el carrito.

¿Qué le cuesta a una mermelada quitarle el azúcar?

La primera contrapartida es el endulzante. La OMS pide reducir los azúcares libres sin recurrir a edulcorantes sin azúcar, y menciona entre ellos la sucralosa, la stevia y el aspartame. Además, la NOM-051 obliga a los productos con edulcorantes a llevar la leyenda «Contiene edulcorantes, no recomendable en niños». La alulosa no aparece en esa lista; es un azúcar raro, y qué es y cómo la cuenta la etiqueta mexicana lo explicamos en qué es la alulosa.

La segunda es la vida del frasco. El azúcar funciona como conservador, así que una mermelada sin azúcar añadida dura menos una vez abierta y, abierta, va directo al refrigerador; los tiempos están en cuánto dura la mermelada abierta. Las de MermeLov, por ejemplo, son sin azúcar añadida y endulzadas con alulosa, y se consumen en un mes después de abrirlas. Si quieres ver una, la de berries con chai trae su tabla nutrimental impresa en la etiqueta para que hagas tus propias cuentas.

¿Cómo comer mermelada en porción?

Mide una vez. Llena una cuchara sopera al ras, úntala y mira cuánto pan cubre: así sabes cómo se ven 20 g en tu desayuno y ya no necesitas báscula.

Úntala delgada y deja que la fruta haga el trabajo de sabor. En pan integral, en un yogur natural sin azúcar o junto a un queso fresco, una cucharada rinde más que en pan dulce. Si la sacas del frasco a un platito, en lugar de meter el cuchillo una y otra vez, comes menos y el frasco abierto dura más.

Y cuenta la mermelada dentro del azúcar del día, no aparte. Si en la mañana ya hubo jugo, café endulzado o galletas, la cucharada pesa más de lo que parece.

Con esa cuenta hecha, decidir si la mermelada es saludable para ti se vuelve una cuestión de porción y de etiqueta: una cucharada de la tradicional son 9.7 g de azúcares, y las versiones sin azúcar que midió PROFECO se quedan por debajo de 1.5 g en la misma cucharada. Si vives con diabetes, las cuentas cambian y conviene hacerlas con tu médico o nutriólogo; las revisamos con detalle en mermelada para diabéticos.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas calorías tiene una cucharada de mermelada?

Una mermelada tradicional aporta unas 56 kcal por cucharada de 20 g, según la ficha 169641 de FoodData Central del USDA (278 kcal por cada 100 g). Casi todas vienen de los azúcares: 9.7 g por cucharada.

¿La mermelada cuenta como porción de fruta?

No conviene contarla así. La OMS pide al menos 400 g de frutas y verduras al día para mayores de 10 años, y una cucharada de 20 g de mermelada lleva, como mucho, unos 12 g de fruta, ya cocida y con buena parte de su vitamina C perdida. Tómala como un untable dulce y come la fruta aparte.

¿La mermelada casera es más saludable que la comprada?

No por ser casera. Si sigue la receta clásica, lleva tanta azúcar como la del súper: la norma mexicana de la mermelada de fresa pide fruta y azúcar en proporción de 40 a 60. Lo que cambia el resultado es la cantidad de azúcar que le pongas; si quieres bajarla, revisa nuestra guía de cómo hacer mermelada sin azúcar.

¿La mermelada sin azúcar tiene calorías?

Sí. En el estudio de PROFECO de 2020, las mermeladas de fresa sin azúcar o con edulcorante registraron entre 48 y 197 kcal por cada 100 g, según su fruta y su endulzante. Tienen menos que una tradicional, pero la fruta y algunos polioles aportan energía.

¿Puedo darle mermelada con edulcorante a mis hijos?

La NOM-051 obliga a los productos con edulcorantes a llevar la leyenda «Contiene edulcorantes, no recomendable en niños». Si el frasco la trae, la norma te está pidiendo no dársela. Con una mermelada tradicional, lo que toca es medir la cucharadita y dejar que la fruta fresca sea lo principal del día.

Fuentes

  1. USDA Agricultural Research Service, FoodData Central, SR Legacy 19297 «Jams and preserves» (FDC 169641), 2019
  2. USDA Agricultural Research Service, FoodData Central, SR Legacy «Strawberries, raw» (FDC 167762), 2019
  3. Organización Mundial de la Salud, Alimentación sana, nota descriptiva
  4. Rickman J. C., Barrett D. M. y Bruhn C. M., «Nutritional comparison of fresh, frozen and canned fruits and vegetables. Part 1», Journal of the Science of Food and Agriculture 87, 2007
  5. PROFECO, Estudio de calidad de mermeladas y cajetas, Revista del Consumidor, enero de 2020
  6. Secretaría de Economía y Secretaría de Salud, Modificación a la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, Diario Oficial de la Federación, 27 de marzo de 2020

Contenido informativo. No sustituye la consulta con tu médico o nutriólogo.